Está en el corazón de Coghlan

Tiene una fachada misteriosa que esconde, detrás de un portón metálico, una casa que se “espía” como algo raro. Aunque no desentona con la arquitectura más bien clásica de la manzana en la que está ubicada, uno percibe, apenas toca el timbre, que lo que sigue es algo muy diferente. El proyecto es obra del estudio Cura-Usandivaras, pero los dueños aportaron mucho de sí mismos. Como primera medida se hizo una toma racional del terreno, de forma alargada, “estirando” la casa lo más posible hacia el fondo.

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